Thursday, March 31, 2011

Resumiendo "El salmón" en la previa de "Salmonalipsis now"

Poco más de diez años atrás salió a la calle "El salmón" (2000), noveno álbum solista de Andrés Calamaro, sucesor de los que son considerados -según muchos seguidores- los más brillantes discos del músico en la etapa post-Rodríguez: "Alta suciedad" (1997) y "Honestidad brutal" (1999).

Tal es la importancia de este evento que en 2011 se editará "Salmonalipsis now", conmemorando la primera década desde su aparición. Según trascendió en algunos medios especializados como la revista Rolling Stone, se trataría de un compilado del disco original más algunos temas inéditos.
Nunca estuve a favor de los discos sin contenido novedoso -espero que no sea tan así-, razón por la cual no creo que salga corriendo a las disquerías en esta ocasión, aunque eso es tema para otro momento.

Lejos está "El salmón" de ser un disco más en la carrera de Andrés...
Desde un comienzo llama la atención con solo abrir la caja, 103 canciones repartidas en una producción quíntuple de dudosa calidad.
Nacido en un contexto histórico algo oscuro para el artista, es calificado como disco de culto para algunos fanáticos, aunque prescindible para muchos otros.
Lo cierto es que, escuchándolo de corrido, algunos tramos pueden volverse bastante tediosos hasta para el más fundamentalista y seguramente no sería el primer disco que recomiende escuchar a una persona que todavía no conoce la obra completa.


Aún recuerdo el día que compré el box-set de "El salmón".
Lo encontré de oferta a $52 (cincuenta y dos pesos) en una tienda de Musimundo, en la época previa a "El regreso" (2005) cuando Andrés Calamaro volvió a los primeros planos y como consecuencia directa se volvieron a revalorizar los CDs: hoy "El salmón" cuesta -increíblemente- más de $100 (cien pesos).

Aprovechando la ocasión aniversario, en YTLDT sugerimos una lista de 19 tracks resumiendo -a nuestro criterio- lo más interesante del disco que cuenta con la participación de Pappo, Ariel Rot, Ciro Fogliatta y el Niño Bruno entre otros.
Para todos aquellos que no pueden sumergirse en una maratón de casi de 290 minutos...

1) Output - Input
2) El salmón
3) Tuyo siempre
4) OK perdón
5) Nos volveremos a ver
6) Revolución turra
7) Crucificame
8) Chicas
9) N.Q.T.Q.E llega
10) Que ritmo triste
11) No sé olvidar
12) Lo que no existe más
13) El viejo
14) No se puede vivir del amor
15) No te bancaste
16) Ciudadano pesado
17) Problemas
18) La verdadera libertad
19) Este es el final de mi carrera

Saturday, March 26, 2011

Pregunta existencial Vol X

Cuando se rompe uno de los vehículos auxilio de las empresas de colectivo, ¿quién los auxilia?
¿Hay auxilios de auxilios?

Wednesday, March 16, 2011

Sobre como apareció tuneado el cartel de la estación de trenes de Villa Fiorito

Durante la primera semana del mes de Octubre de 2008, salió al aire por Canal 13 una nota que Andy Kusnetzoff hizo para su programa "Argentinos por su nombre".
La nota estuvo muy bien lograda, no solo por la jerarquía del invitado en cuestión sino también por el original contexto que impuso la producción.

En el transcurso de "Diego por su nombre", Maradona ofició de copiloto en un recorrido por la ciudad de Buenos Aires, repasando su infancia y adolescencia volviendo a lugares que solía frecuentar muchos años atrás...
Fue así como pudimos verlo volver a comer una pizza en Pompeya, cruzar el Puente Alsina y algo que nunca hubiera creído sin verlo con mis propios ojos: viajar en el tren más mugroso y postergado del conurbano rumbo al barrio que lo vio nacer, Villa Fiorito.

Y en aquel entonces sucedió un hecho curioso, del cual se hicieron eco algunos medios.
En el cierre de la entrevista, Diego Maradona tomó un fibrón negro y colocó su firma sobre la primera letra "O" de uno de los nomencladores de la abandonada estación.
Lo que para algunos hubiera significado un verdadero símbolo representando a un personaje ilustre de la comunidad, para algún otro resaltó una oportunidad de sacar alguna clase de injustificable provecho individual... se robaron el pedazo de cartel y nunca más apareció.

Más de dos años después, por mera curiosidad (y vigilados por Gendarmería), nuestros enviados especiales volvieron a la zona con el objeto de documentar el estado actual de las instalaciones.
¿Habrían devuelto el pedazo de letra? ¿Seguiría en pie?

En fin... Para todos aquellos que aún sostienen la falta de glamour (?) de esa localidad.
Ahora el cartel está pintado.







Diego Maradona. Ídolo popular sin fecha de vencimiento.